Objetivos de la PYME en RRSS (3): ventas offline

A priori, en la mente de la mayoría de empresarios, que una estrategia online consiga atraer clientes y ventas a nuestro negocio físico les parece algo tremendamente difícil, cuando no directamente imposible. Surge una especie de barrera inconsciente, que nos hace pensar que internet es un mundo aparte, independiente del mundo real , que se desarrolla de manera totalmente autónoma.

Nada más lejos de la realidad. Aunque es una perogrullada, internet no tiene sentido sin el mundo real. No existe vida virtual. Las personas interactuamos, vendemos y compramos en el mundo offline. E internet no es más que un módulo más, integrado en nuestras vidas y nuestros negocios. Pero está muy extendida la idea de que, como si se tratara de Las Vegas, lo que pasa en internet, se queda en internet.

No sucede lo mismo entre los medios tradicionales. Cuando uno de nuestros públicos ve un anuncio en televisión, radio o prensa, no puede comprar el producto a través de ese medio. La comunicación que hacemos no es sino un reclamo para que finalmente venga a comprar in situ, a nuestro negocio. En internet sí existe esa posibilidad, de compra al instante, pero no por eso la compra en un segundo paso debe ser rechazada.

Partimos, por lo tanto, de que es posible. Y para ello, en la mayoría de los casos, se trata de una venta indirecta. Debemos trasladar a nuestro público de la pantalla a nuestro punto de venta. Si nos centramos en el proceso lo más directo posible, podemos hablar de cupones descuento, promociones exclusivas para seguidores o, como hemos observado recientemente con esta genialidad, incluso con promociones “ocultas” o “cifradas”.

Sin embargo, más que en venta directa, a mi siempre me gusta pensar acerca de la redes sociales en términos de fidelización. Por supuesto que podemos incentivar las ventas, y de eso queremos hablar en este artículo, pero como (casi) siempre en social media, este trabajo debe hacerse de manera indirecta. Tanto si se trata de productos como de servicios, nuestra comunicación debe ir enfocada a ofrecer valor añadido a nuestra oferta. Básicamente, es la misma idea que exponíamos en el post anterior sobre venta online, pero en este caso con el objetivo final en el offline.

tienda offline

Además del contenido en torno al “estilo de vida”, podemos utilizar las redes sociales para, por ejemplo, ofrecer un buen servicio postventa. Cuando un usuario compre o contrate nuestros productos o servicios, nuestros canales online pueden ofrecerle información sobre cómo sacar el máximo partido a la compra (configuraciones, manuales, conservación, modos de uso…). En este punto pensaréis que lo que pretendíamos al inicio del post era conseguir nuevas ventas, y aquí estamos hablando de aportar algo más a la venta ya realizada. Pero, ¿alguien duda de que una venta bien cerrada es una más que probable venta futura?. Debemos dejar de pensar en el corto plazo, como haría un mal comercial (pensando sólamente en la venta inmediata) y centrarnos en la creación de una relación duradera y de confianza (como haría el buen comercial). Y para esto, las redes sociales son una herramienta inmejorable e indispensable.

Se trata, ni más ni menos, de hacer al cliente de la familia, como se ha hecho toda la vida en el comercio tradicional. Eso que ahora llaman engagement.

Entradas relacionadas

  • Protocolos en social media: presencia en varias redes socialesProtocolos en social media: presencia en varias redes sociales A lo largo de esta entrada y las siguientes procuraremos definir algunos de los protocolos o pautas de actuación que debemos marcar en nuestra estrategia de marketing online. Es hora de […]
  • Objetivos de la Pyme en RRSS (2): Ventas onlineObjetivos de la Pyme en RRSS (2): Ventas online Al hilo de los posts anteriores, nos ocupamos hoy del que ocupaba el segundo puesto en nuestras lista de objetivos de las pymes con su presencia en redes sociales: el aumento de ventas en […]
  • La burbuja de las redes socialesLa burbuja de las redes sociales Con las burbujas pasa siempre lo mismo. Cuando la cosa va bien, todo el mundo quiere subirse a ellas. Lo vimos con la construcción, donde cualquiera se convertía en constructor de la noche […]