El spam en Facebook

Basura entrañable, en Fraggle Rock
El artículo con el que estreno este blog trata sobre un tema que no deja de sorprenderme, y que por lo tanto me veo en la obligación de compartir. He buscado información al respecto en diversas fuentes, y en todas ellas me he encontrado con lo mismo: casi nada.

El caso que me ha ocurrido es el siguiente: en la página de Facebook que gestiono, uno de los usuarios publicó un comentario que fue catalogado como spam por la aplicación. Su comentario aparecía sombreado en negro en mi página de administrador, con la opción de “no es spam” en lugar del botón habitual de “me gusta”. No puedo enseñaros una captura porque no tuve la precaución de tomarla, y una vez aceptado el comentario ya no aparece dicha opción. Del criterio que sigue Facebook para catalogar a ese usuario como spammer hablaremos más abajo.

Sin embargo, lo que más me ha sorprendido es que una vez aceptado el comentario, y por lo tanto al usuario como “no spammer”, easypromos sigue considerándolo como tal, y no le deja participar en mis promociones con esta aplicación, sin recibir además ninguna explicación al respecto. En definitiva, un desajuste en el filtro de spam de Facebook condiciona el desarrollo normal de la promoción, y ofrece una mala imagen al usuario que, incapaz de participar en la promo que le atrae a la página, comenta sus quejas en el muro. No hace falta decir lo que puede venir después si no estamos atentos y somos rápidos en la reacción.
Pero lo que intento averiguar es el criterio seguido por Facebook para definir a un usuario como spammer. En este caso, desconozco la trayectoria anterior del usuario, pero en mi página simplemente se dedicó a comentar dos o tres posts del muro. Ni más ni menos. No incluyó ninguna grosería, insulto, ni tan siquiera un comentario negativo dicho con buenas palabras. Nada. Simplemente, ¡¡fue un usuario participativo!!

Mi pregunta es si es éste el criterio del gigante de las redes sociales para bloquear a un usuario en su aplicación. Si es por ahí, señor Zuckerberg, mal vamos. Prefiero algo de spam en mi página, que mi debida monitorización conseguirá eliminar en un tiempo prudente (y que todavía no me ha ocurrido), antes que un usuario maltratado por razones ajenas a la marca.

Mucho menos, por un criterio tan impreciso y contraproducente.

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